Mostrando entradas con la etiqueta LIDERAZGO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LIDERAZGO. Mostrar todas las entradas

PERFIL ESPIRITUAL DE UN LÍDER CRISTIANO


"Un líder cristiano exitoso pero ensoberbecido,
es en realidad un líder fracasado

Pastor: Fulgencio Pech Jiménez
==============================

¿Cuál podría ser la definición de un líder? Un líder es una persona que actúa como guía o jefe de un grupo. Para que su liderazgo sea efectivo, el resto de los integrantes deben reconocer sus capacidades.

El líder tiene la facultad de influir en otros sujetos. Su conducta o sus palabras logran incentivar a los miembros del grupo para que trabajen en conjunto por un objetivo común.

No a todos les gusta la palabra “Líder” para referirse a un guía espiritual o a un servidor dentro de la iglesia. Algunos prefieren la palabra “Siervo” o “Servidor”. Sin embargo, la palabra “líder”, es más comprensible en nuestro entorno. Así que, hablaremos de las cualidades espirituales que debe tener un guía o servidor dentro de la iglesia, pero el mensaje tiene por título: “El perfil espiritual de un líder cristiano”.

Si quisiera hablar simplemente del perfil de un líder podría decir que el líder debe ser:

  • Optimista, para contagiar entusiasmo.
  • Hábil, Para desenvolverse, como un pez en el agua, en medio de cualquier situación.
  • Convincente, para conseguir que las personas piensen o actúen de una manera diferente a la que inicialmente lo hacían.
  • Creativo, para aportar nuevas ideas que ayuden a alcanzar más cantidad y calidad de resultados.
  • Perseverante, para no desanimarse ante algún fracaso, error o carencia.
    Intrépido, para no amedrentarse ante los desafíos.

¿Quién no quisiera tener un líder con esas cualidades?

Sin embargo, cuando se trata de un líder espiritual, este necesita un carácter con cualidades mucho más sublimes. Y ya que muchos tenemos el gran privilegio de servir a nuestros hermanos con algún nombramiento o sin él, meditemos en “El perfil espiritual de un líder cristiano”.

I. Salvación Evidente:

El líder cristiano no solamente debe confesar que es salvo, también debe demostrarlo:

PERFIL BÍBLICO DE UN BUEN LÍDER

El liderazgo es un tema desafiante a la vez. Apasionante, porque ser líder en la iglesia local es una tarea que todo creyente debe cumplir con la más ardiente pasión de su corazón. Esta, no es una responsabilidad cualquiera. Y desafiante, porque para ser un líder cristiano y estar a la altura de lo que la Palabra de Dios demanda; se necesita la plena y suficiente gracia de Dios, para ejercerlo como debe ser. Es desafiante además, porque antes de escribir sobre el mismo, ya se debería estar caminando en estos pasos que se pretende enseñar a otros. Como dijera el "Príncipe de los predicadores" C.H. Spurgeon: “Debemos estar dispuestos a mover nuestros pies si es que estamos reclamando de Dios la ayuda para ser ese tipo de líder que Dios quiere que como cristiano llegues a ser.”


La gran mayoría de las personas creen que un buen líder es alguien que sólo tiene
un carisma especial para reclutar personas a su alrededor, o que mueve recursos y que tiene enorme influencia o popularidad. Si se hiciera una pregunta de esta índole, no dudo que algunos cristianos tal vez dieran una opinión parecida de lo que significa ser un buen líder. Pero nada más alejado de la realidad de la palabra de Dios. Conviene por tanto, que hagamos una pregunta pertinente: ¿Enseña la Biblia
sobre el liderazgo? ¿Cuáles son esas enseñanzas? ¿Qué es ser un buen líder
según la Palabra de Dios? ¿Podemos aplicar los patrones de liderazgo mundanos a la iglesia? La respuesta a estas preguntas la encontraremos el "perfil bíblico de un buen líder"

Un buen líder es alguien que ha nacido de nuevo.

  Usted tal vez se pregunte, ¿Por qué mencionar algo tan evidente? Pues créame que no lo es. Uno de los grandes problemas de nuestras iglesias es que existen muchos líderes que NO han nacido de nuevo.  El nuevo nacimiento es una obra sobrenatural del Espíritu Santo y condición esencial para entrar en el reino de Dios (Juan 3.1-12). Note que en los vv.3, 5, 7 Jesús le enfatiza a este maestro de Israel que debía nacer de nuevo para entrar en el reino de Dios.

   Líderes que no han experimentado el nuevo nacimiento pueden llegar a ser potencialmente peligrosos para la salud espiritual de la iglesia local. Así le recalcó Pablo al joven Timoteo que tuviese cuidado de algunos personajes, que por sus frutos se nos hace evidente que no habían nacido de nuevo. Estas personas tenían cierta influencia dentro de la iglesia local por lo que  causaron algunos daños a la vida, la doctrina y la unidad del cuerpo local de creyentes. (1a Timoteo 1.19-20; 2a Timoteo 2.16-18; 3:1-8)

SAÚL, UNA PERSONALIDAD PARA EL DESASTRE

La importancia de atender a la palabra de Dios.

¿Cómo han caído los valientes? Esta es la profunda interrogante que expresó David al enterarse de la muerte de Saúl con su hijo Jonatán. La respuesta que encontramos, al analizar parte de la vida de Saúl, nos declara que muchas veces la caída de un siervo de Dios, atraviesa por un proceso lento. Y esto fue lo que pasó con Saúl. Quien, en lugar de aprender de un verdadero siervo como Samuel, se dejó llevar por su carácter natural en un proceso de mal en peor. En esta oportunidad analizaremos el proceso en la personalidad de Saúl que le llevó a su caída. Todo esto, narrado en el primer libro de Samuel. Al mismo tiempo volcaremos el análisis en principios con los cuales edificar nuestras vidas, hogares y ministerios.


Un hombre temeroso e indeciso.

     Abrimos la historia en la escena donde Dios estaba a punto de revelar al que había escogido para ser el primer rey de Israel (10:19-23). Sin duda un asunto de suma importancia. De entre las tribus de Israel se escogió a la tribu más pequeña, la tribu de Benjamín. De la tribu de Benjamín fue tomada la familia de Matri y de esta fue señalado Saúl, hijo de Cis. Ya el "elegido" había sido anunciado, y la esperanza de toda una nación se ponía al tope. El gozo se elevaba sobre el corazón del pueblo en vista de la respuesta de su Dios. Pero cuando todos estaban a punto de estallar en júbilo por conocer al rey señalado por Dios, se escuchó: “Saúl no está! No aparece por Ningún lado”. El gran Rey había desaparecido. Dice la biblia que lo buscaron y no fue hallado. Se había escondido de tal manera que fue necesario consultar a Dios para ser encontrado. No había más tiempo, la nación no estaba jugando pero Saúl estaba dominado más por su timidez y cobardía que por la solemnidad del momento. Saúl no tenía porque tener miedo, no solo porque Dios lo había escogido sino también porque le había dado todo lo necesario para confiar, como lo diría Wiersbe:

Saúl lo tenía todo a su favor: (1) Un cuerpo fuerte, 10:23; (2) Una conciencia de sí mismo, 9:21; (3) Un nuevo corazón, 10:9; (4) Poder espiritual, 10:10; (5) Amigos leales, 10:26; y sobre todo, (6) La dirección y oraciones de Samuel. Sin embargo a pesar de sus ventajas, fracasó miserablemente. ¿Por qué? Porque no le permitió a Dios ser el Señor de su vida1

    La verdadera razón de todo esto se encontraba muy dentro de él, quien ya por su propia boca nos había revelado el estado de su corazón auto-conmiserativo; además de un bajo concepto de sí mismo y de los suyos. Observemos lo que había dicho ante el profeta Samuel cuando este le había comunicado que Dios le había escogido como rey:

 "¿No soy yo hijo de Benjamín, de la más pequeña de las tribus de Israel? Y mi familia ¿no es la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué, pues, me has dicho cosa semejante?"
(1 Samuel 9:21).

  Qué Saúl tuviera conciencia de su inferioridad no era el problema. Su problema era que no tenia una comunión tal con el Todopoderoso que le permitiera ver más allá de su capacidad y posición. Comunión que si tenían otros como: Aarón, Josué, Samuel o David. Este último no tuvo ningún temor al enfrentar a un gigante que doblaba su estatura y su fuerza, ya que conocía al gigante más poderoso que peleaba por él. (1 Sam.17:36-46)

Principio aprendido:

Un varón de Dios tiene que tener una relación tal con su Señor que le dé seguridad y estabilidad para la vida. Saúl no la tuvo, por ende era alguien muy inseguro y temeroso.

Quien hace mis pies como de ciervas,
Y me hace estar firme sobre mis alturas.
Sal.18:33

Alguien de apariencia nada más.

      Una vez que hallaron a Saúl (10:24), todos se impresionaron de que a cada uno

Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más | Aquí también