Primera Epístola de Juan – INTRODUCCIÓN

Trasfondo Histórico. Para poder definir el trasfondo Histórico de primera de Juan, primeramente es necesario respondernos estas 4 preguntas:

  1. ¿Quién escribió la carta? - El Apóstol Juan.
  2. ¿Cuándo fue escrita la carta? - Entre  el 85 y 100 d.C.
  3. ¿A quiénes fue escrita? - A creyentes en la ciudad de Éfeso y Asia menor.
  4. ¿Desde dónde fue escrita? - Éfeso (probablemente)


     La primera Epístola de juan tiene una particularidad que no tienen la otras dos que le siguen, es una “Epístola general” Porque está escrita a varias iglesias o a varios creyentes. El apóstol Juan, al escribir esta  epístola, tiene como objetivo desenmascarar a los falsos maestros y limpiar a la iglesia de las enseñanzas gnósticas que ya para ese momento estaban influenciando al cristianismo.  Juan nos da varias características de los falsos maestros, y también desmiente todas sus enseñanzas. Además, la Epístola hace un énfasis especial en el amor como una característica especial de los creyentes verdaderos.

     Una falta de amor por otros creyentes caracterizaría más bien a los falsos maestros, especialmente al reaccionar tan bruscamente en contra de cualquiera que rechaza su “nueva manera de pensar”. Ellos separaban a sus engañados seguidores de la comunión con aquellos que permanecían fieles a las enseñanzas de Cristo. Esto llevaría a Juan a responder, que tal separación solo manifestaba que aquellos que seguían a falsos maestros carecían de salvación genuina.

PROPÓSITO.

El propósito en toda la carta para los creyentes, lo podemos resumir en estos 3 puntos:

1. Plenitud de Gozo

— “Estas cosas les he escrito para que su gozo sea completo” (1:4). Gozo es el propósito de Dios para el hombre, ya que tristeza vino originalmente por el pecado. El primer milagro del Señor se hizo en una boda; su segundo en una casa. Así tenemos, primero, Cristo y el gozo en la vida; y solo después Cristo y la tristeza en la vida.  Gozo es necesario para toda vida verdadera. Aún en la educación la influencia del gozo es indudable, ya que niños responden en forma particular a un maestro alegre, optimista, y animado. Tristeza, a menudo parte del instrumento en la disciplina, puede y a veces endurece, pero gozo nunca endurece. Entonces, debemos resolver en nuestras mentes que Dios desea que tengamos plenitud y abundancia de gozo.

2. Tenemos un Abogado

— “Estas cosas les escribo para que no pequen” (2:1). Esta es otra parte del propósito del Apóstol. Era su intención y su deseo que sus lectores ya no pecaren. Hay, como veremos, una clara distinción entre pecado y pecados, entre raíz y fruto; entre principio y práctica también. El Apóstol, mientras enseña con cuidado que el principio de pecado permanece (1:8), de igual manera enseña cuidadosamente que esta raíz no necesariamente debe producir fruto (2:1). Pero por si acaso se peca, Dios ha hecho provisión en la justicia Divina del Abogado Perfecto, Cristo. (2:1, 2).

3. Seguridad Espiritual.

— “Estas cosas les he escrito a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios para que sepan que tienen vida eterna” (5:13). Seguridad significa el conocimiento de nuestra nueva posición y relación con Dios. Fe toma posesión; seguridad sabe que lo posee. Esta idea asociada con la palabra “saber o conocer” es, en cierta manera, la característica más prominente de la Epístola. Por ejemplo, la palabra “Sabemos” se encuentra 10 veces en la carta; “conocemos” 6; “conocido” 6; “conocen” 3; “sepan” 1; y “saben” 3.  Hay dos palabras en el Griego para saber o conocer.  Una implica conocimiento intuitivo, la que viene de los hechos, la evidencia a nuestros sentidos, lo que es independiente de nosotros (1:2; 2:29. Ver Jn 1: 33; 13:7; 8:55). El otro indica conocimiento experimental, la que viene a nosotros como resultado de comprobación o experiencia propia.  A veces usado en el tiempo presente, que indica el proceso de adquirir conocimiento por la experiencia  (2:3, 29; 3:24; 4:2; 5:2). Y otras en el tiempo perfecto, indicando lo que ha sido adquirido de manera permanente por la experiencia (2:3; 3: 16).

Estos tres temas, en conjunto, nos dan el propósito de la Epístola, el cual está fuertemente ligado a la vida Cristiana. Hay una correlación cercana entre ellas. Debemos tener plenitud de gozo por causa de nuestra libertad del pecado, y esto viene de la seguridad espiritual. Así que, la seguridad es el secreto para una vida libre del pecar y de la abundancia de gozo.


RICARDO TOBAR
”RC. Columna y Baluarte”