SU PALABRA PREVALECERÁ

Hubo momentos donde pareciera que la existencia de las Escrituras estaba en riesgo por negligencia, apostasía, y por violentos y determinados intentos de aniquilarla. A través de los siglos reyes, gobernadores, sacerdotes e innumerables edictos humanos han intentado en vano socavar la Biblia. Se ha “predicado” el funeral de la Biblia miles de veces, pero nunca se ha logrado enterrarla. La Biblia no es un libro ordinario. Ha sido declarado muerto, mas vive. El mensaje de sus preciosas hojas se sigue proclamando de mar a mar. Las Escrituras son eternas e indestructibles. Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos. (Salmos 119:89)" - Calvin George.


    La Biblia es un libro único, a través de la historia hemos podido apreciar como gobernantes, científicos, hombres de renombre así como sencillos, se han rendido ante la maravillosa palabra de Dios. La Biblia ha prevalecido al tiempo y al deterioro, y a comparación de todos los textos antiguos, es la única que tiene abundancia de evidencia en manuscritos que han sobrevivido al desgaste de los años. 8,000 manuscritos de la vulgata latina, y menos de 1,000 de otras versiones primitivas; también 4,000 manuscritos griegos y 13,000 copias de porciones del N.T.

    Sin embargo, la Biblia también ha sido blanco de numerosos ataques en diferentes épocas pero siempre ha prevalecido y nunca ha podido ser destruida. La Biblia ha prevalecido a la persecución desde el tiempo de los emperadores romanos hasta el tiempo de los países comunistas. El emperador Diocleciano (303d.C) formuló un edicto en el que se ordenaba que en todo el mundo se quemara las Escrituras cristianas, pero hoy la Biblia sigue estando con nosotros. En el tiempo de la revolución francesa, Voltaire afirmó que desde esa época hasta cien años después, la Biblia dejaría de existir.  Pero sólo 50 años después de su muerte la sociedad Bíblica de Génova usó la misma prensa de Voltaire y su casa para la impresión de cientos de Biblias, hoy su casa es un museo, sus palabras pasaron al olvido, pero la Biblia permanece entre nosotros.

    La Biblia también ha prevalecido sobre toda cultura, raza, creencia, o costumbres; y también idiomas. En la actualidad muchas partes de la Biblia están disponibles en 1.287 idiomas. Toda la Biblia ha sido traducida a 392 idiomas, mientras que solo el Nuevo Testamento ha sido traducido a 1.012 . La circulación anual de la Biblia es de aproximadamente cuatro y medio millones de ejemplares. Hy Pickering dice que por 30 años a la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, le era necesario publicar: “una copia cada tres segundos, 22 copias cada minuto, 1369 copias cada hora, 32,876 copias cada día del año”, todo esto sin pausas, para así poder cumplir con la demanda de Biblias.

    Sin embargo, Satanás es muy astuto y con el paso de los años ha aprendido que ningún tipo de persecución da resultado para eliminar la Biblia. Su nuevo plan parece ser: Volver a los mismos cristianos en los enemigos de las Escrituras. Todavía tenemos que orar por la permanencia de la Biblia en nuestros corazones, y en nuestra manera de vivir. Porque el libro ha podido prevalecer durante el tiempo, pero la nueva amenaza es que no prevalezca sobre nuestras vidas. El apóstol Pablo advirtió que en los futuros tiempos las personas ya no sufrirían la sana doctrina y tendrían comezón de oír la palabra de Dios. Ahora se han amontonado maestros conforme a los deseos de los oyentes. Cada vez más se van creando nuevas denominaciones, los cristianos pelean entre si por temas irrelevantes, la vida de los que acuden a los templos no es acorde con la enseñanza de la Biblia y todo esto hace que la Biblia peligre de ser creída y glorificada. Hoy en día hay biblias para todos los gustos, de todas las formas y colores, pero ¿De que sirve tantas herramientas si la verdad de la Palabra no va a prevalecer en nuestras vidas?. Debemos tomar conciencia sobre este asunto y luchar por prevalecer la Biblia; no solo por la existencia del libro, que prevalezca también en nuestros corazones y en nuestra forma de vivir, y en como relacionarnos con los demás. Tengo fe en que el pueblo cristiano reaccionará y atenderá el pedido del Señor a tiempo. "Secase la hierba, marchitase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre" (Is. 40: 8).

JONATAN CÓRDOVA
”RC. Columna y Baluarte”